Friday, October 16, 2009
Los argumentos en contra de la reforma del sistema de salud
Al centro del debate sobre el sistema de salud es la pregunta sobre si el servicio médica es un privilegio o es un derecho. Si no es un derecho, el gobierno no está obligado a proporcionarlo a la población. Este opinión es un parte fundamental de la resistencia a reforma del sistema de salud, pero no es tan sencillo, y hay muchos más argumentos además que esto.
Un argumento en contra de la reforma es que el costo de servicios medícales está subiendo no sólo en los Estados Unidos sino también en todo el mundo. Lo que parece un problema con nuestro sistema de salud realmente es un problema que además está preocupando otros países que utilizan otros sistemas, incluso los sistemas que propone los defensores de la reforma.
Muchas oponentes de la reforma se fijan en el caso de Canadá, donde hay un sistema de servicio médica nacionalizado por el gobierno. En este sistema, que parece ideal a mucha gente de los Estados Unidos, todavía existen muchos problemas. La calidad de los servicios puede ser mala, los pacientes necesitan esperar mucho tiempo para recibir tratamiento, y el tiempo de espera para incorporar drogas nuevas también es inmenso. Se echa la culpa de estas esperas al gobierno: debido a la burocracia, el sistema es ineficiente y lento. Otro motivo de hacer frente a un sistema de servicio médica nacional es un temor de socialismo. A lo largo de su historia, los Estados Unidos han visto socialismo y comunismo como si fueran enemigos, e incorporar aspectos socialistas en nuestro país sería un gran cambio.
Sino, la economía de los Estados Unidos está basada en los temas del capitalismo y competencia. Si la reforma quitara el papel de beneficios en el sector de salud, se perdería el incentivo para innovar en la profesión médica y descubrir tecnologías nuevas. Esto impediría el progreso de los servicios medícales. Con las ideas del capitalismo también podemos imaginar que si los servicios medícales fueran gratis para toda la población, más personas los usarían. Esto serviría para aumentar el costo del sistema de salud para todos.
Otro argumento que es un poco menos relevante está conectado al punto de aborto. Algunos oponentes de la reforma teman que servicio médica universal vaya a incluir los abortos, y así que un sistema nacionalizado ampliaría el número de abortos en los Estados Unidos. Aunque este asunto es tangencial al tema de la reforma del sistema de salud, es importante considerarlo porque el punto de aborto es significativo y algunos expertos estiman que el aborto es el asunto más influyente en como vota una persona.
Las oportunidades y dificultades en el plan Baucus
Durante el debate sobre el futuro de seguros medicos en Los Estados Unidos una variedad de “planes para el cambio” ha aparecido. Al principio del proceso presidente Barack Obama hizo una promesa fuerte, que cualquier plan que aparezca necesita tener la “opción pública” que creare un plan del seguro médico proporcionado por el gobierno. Las reacciones de los conservadores, las empresas grandes y los sectores de salud y drogas farmacéuticas han sido ruidosas. Los cabilderos para las empresas de seguros médicos y farmacéuticos estaban trabajando horas extras para detener cada plan que tenga la opción pública. En este clima de conflicto el comité de finanza en el senado escribió un plan alternativo para reformar.
El Proyecto de ley de Baucus fue escrito por el líder del comité de finanza, Max Baucus, un senador demócrata de Montana. El proyecto de ley crearía, en vez de un plan grande del gobierno, muchas cooperativas de seguros médicos. Las personas en las cooperativas tendrían seguros medicos más baratos porque las cooperativas serían sin ánimo de lucro. Estas cooperativas recibirían seis mil millones en fondos federales en 2012 pero más tarde funcionarían independientemente. También, el proyecto crearía una ley que requeriría que cada persona comprara seguro médico o pagara una multa. Las personas que ganan menos que tres veces el nivel de pobreza federal, recibirían ayuda en la adquisición de seguros. Para generar los fondos para la ley, el proyecto Baucus crearía un impuesto sobre planes de seguros médicos muy caros o “Cadillac plans”. Una Aventaja del proyecto de ley es que la ley es menos caro que un plan con un programa del gobierno, y a los partidarios de la ley, les gusta el hecho de que la ley mantiene un orden en cual no hay control del gobierno. El proyecto de ley ha encontrado apoyo en demócratas moderados y republicanos que no quieren alterar el sistema de asistencia sanitaria radicalmente. Algunos expertos predicen que el proyecto de ley de Baucus tendrá una oportunidad mejor para ganar aprobación en congreso porque puede ganar apoyo en ambos partidos y porque la ley cuesta menos.
Aunque actualmente, el proyecto de ley cuenta con mucho apoyo, hay mucha oposición de varios grupos. Hay un número de problemas importantes con el proyecto de ley. Primero, la ley nueva no crearía una alternativa al seguro médico privado en una escala grande. La ley podría fracasar si las cooperativas no puedan competir con las impresas grandes de seguro. Segundo, la propuesta no garantiza la cobertura de todos los estadounidenses; millones de estadounidenses, especialmente los desempleados en esta crisis financiera, tendrían que luchar para obtener seguro médico para sus familias. Algunos críticos afirman que Baucus está apoyando este plan porque él recibió más que tres millones dólares de las industrias de salud y seguro médico entre 2003 y 2008. También, ellos afirman que este plan es una parte de una estrategia a matar los esfuerzos del Presidente Barack Obama a crear una opción de seguro médico del gobierno.
El cerdo más pesado: opciones para reformar
Siguiendo con la metáfora, hay tres opciones para enfrentarse con el cerdo, o digo, con el sistema de salud estadounidense: podemos matarlo, ponerlo a dieta, o seguir así dándole de comer.
En el caso del sector de salud, “matar el cerdo” es igual a eliminar el sistema privado y nacionalizar los seguros médicos. Este es el modelo en países como Canadá, Australia, el Reino Unido, y Taiwán, donde el gobierno se encarga del sistema de salud universal. Esto sería menos caro que el sistema privado porque no sería necesario pagar los sueldos de los jefes o ganar beneficios para la empresa y también porque el gobierno puede negociar con las organizaciones que proporcionar el tratamiento para asegurar los precios mejores. Sin embargo, este sistema no es realístico para los Estados Unidos donde mucha gente tiene miedo del socialismo y otros no creen que el gobierno sea bastante eficiente para suministrar servicios médicos de calidad.
Un compromiso – “poner el cerdo a dieta” – se puede encontrar en la opción pública, en que el gobierno presenta un plan de seguros médicos sin excluir las empresas que ya existen. La población estadounidense podría escoger si quiere tener seguros médicos de la industria privada o de la opción publica. Así se puede prevenir un monopolio de las firmas privadas por presentar competencia en el mercado. Este plan es lo que promovió Barack Obama en su campaña presidencial, y tiene mucho apoyo de los demócratas, pero los republicanos se oponen a la idea y creen que una opción publica causaría un colapso de todo el sistema.
Los que quieren “seguir dando de comer al cerdo” son los que no desean que haga ningún cambio al sistema actual. Ellos creen que los servicios médicos no son un derecho, sino un privilegio, y por lo tanto el gobierno no necesita proporcionarlos a la población. John Green especuló que la mayoría de la gente que está en contra de una reforma del sistema de salud ya está satisfechos con su propio seguro médico y no quieren que su dinero de impuestos va a personas que hagan decisiones insalubres.
Una opción de reforma que no mencionó John Green en su video es hacer reglas y limitaciones al sistema real así que bajarían los precios y desaparecerían muchas de los otros problemas que existen ahora con el sistema de salud. Vamos a discutir este plan con más detalles en otro post aquí.
Los argumentos a favor de la reforma del sistema de salud
La gran ironía de la situación en Los Estados Unidos es que en nuestra país gastamos 17.6 por ciento de nuestro producto interior bruto (PIB/GDP) en todo el sistema de salud. Por comparación Suecia, que tiene mejores indicadores de salud, gastan solamente 9 por ciento de su producto interior bruto en el sistema de salud. Esta situación es una broma mala a la gente, y levanta la cuestión, ¿a dónde va nuestro dinero? En muchos de los países industriales del mundo, salud médico es una función del estado, apoyado por impuestos. Pero en Los Estados Unidos tenemos un sistema de empresas privadas, y las empresas no tienen que trabajar en el interés general de toda la gente. Las prioridades de las empresas son las ganancias para las accionistas de capital, y los ingresos de los líderes de la compañía. El problema con estas prioridades es que las empresas no tienen motivo a ofrecer médica a los pobres o personas con condiciones preexistentes.
Tradicionalmente, en Los Estados Unidos seguimos una política de mercados libres, donde competencia, naturalmente, bajaría precios en tiempo. Y este sistema trabaja bien para los productos físicos, como los juguetes, los coches y la ropa, pero en el campo de seguros medicos este modelo de producción no funciona, porque asistencia sanitaria no es un producto que se puede comprar en una tienda, ni es un lujo que solamente sirve los ricos del mundo. Asistencia sanitaria es una necesidad que cada persona en Los Estados Unidos quiere para tener una vida libre. Muchas veces la gente no tiene opciones diferentes para crear competencia, la verdad es que las empresas de seguros médicos pueden poner cualquier precio que ellos desean, y la población de Los Estados Unidos pagará este precio si es posible. Necesitamos las reformas ahora porque tenemos el misterio en porque cada año el precio sube pero el cuidado que recibimos empeora. La industria no cambiará simplemente para el beneficio de todos, necesitamos actuación fuerte del gobierno y nuestro congreso ahora, porque si deseamos que nuestro país sobreviva como una potencia mundial, la salud de nuestra gente tiene que ser una prioridad de una gran magnitud.
United States: loud debate about health care
With Congress on vacation from assembly, American citizens have come to the front of the battle for health care reform in the United States.
It was raining, quashing the humid summer heat, and there were still hours left until President Barack Obama was expected to arrive in the small town of Portsmouth, New Hampshire. Despite this, a small crowd of people was already waiting for him in the streets, expressing their support or rejection of the health care reform.
This Tuesday Obama visited the New Hampshire town for an open council meeting to promote his proposed reform plan. There he encountered an image that has already become familiar to the democratic congressmen that have been using the same strategy as civic assemblies to gain popular support for the plan. There were protests against the health care reform that Obama is trying to implement.
On one side of the debate, supporters of the project wish for a system of universal coverage that includes the nearly 50 million people that are estimated to be without health care in the United States.
On the other side, many people assert that a system based on health care maintained by the public sector will only further the weakening of current conditions. Among themselves, they speak with true terror of the dangers of the “European style socialism” that Obama would like to introduce.
“Once the government enters into negotiations to provide its citizens with health care, the private companies will not be able to compete,” said Corey Lewandowski, who organized the demonstration against the presidential plans in Portsmouth.
“Healthy debate”
Neither side seems to have a completely ideal solution, nor does the proposed universal system – the White House already seems resigned to this – nor does socialized medicine as exists in Canada and some European countries.
But at least they’re trying for a “healthy debate,” according to Obama on Monday during the press conference in Guadalajara, Mexico. This was the final summit that North American leaders had with the Mexican president, Felipe Calderón, and the Canadian Prime Minister, Stephen Harper.
“I suspect that when we arrive in autumn and the people see the legislation that is being proposed, more reasonable and sensible arguments will emerge,” said Obama.
The White House has complained about the suspected strategy of “rumors” and “fear tactics” that would be used by the opposition to derail the health care reform project, which is currently the primary objective of the United States government.
Some Republican spokesmen have made it clear that they will take advantage of the debilitation that is plaguing the popularity of President Obama due to the health reform to give the first great political defeat to his mandate.